LA JUSTICIA ENTRE LA DEMOCRACIA Y LA CORRUPCIÓN
- 17 oct 2024
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Editorial

El 13 de octubre finalmente asumieron los nuevos magistrados que liderarán el sistema de justicia en Guatemala por los próximos cinco años. Los nuevos magistrados, honorables, intachables y sin intereses en particular –o al menos esa era la idea al elegir entre tantos postulantes- no deben servir a ningún poder en especial, ni a personas afines. Deben velar por que se preserve la democracia en el país.
Lamentablemente, las expectativas caen cuando vemos a una bancada celebrar la elección de personas con tachas en su expediente. Por otro lado, la traición hacia el oficialismo, ya que tres de sus aliados no lograron los votos necesarios, deja en claro la división que existe dentro del congreso. Dentro del pleno, cada quien vela por sus intereses y no por los de la población.
El pueblo, harto de un sistema corrupto, está cada vez más comprometido con mejorar el sistema democrático del país. Un ejemplo de esto fue la lucha por que la sede de las comisiones de postulación se quedara en la Universidad Rafael Landívar, ya que era un lugar que favorecería a que el proceso fuera más transparente y accesible para las personas. Gracias a ese acto, pueblos originarios, periodistas y sociedad civil pudieron observar este proceso, el cual es otro ejemplo de compromiso con la democracia.
Es importante que se esté al pendiente de este tipo de sucesos porque la indiferencia solo nos llevará a que el país caiga a un abismo del que no se pueda salir.
Sin embargo, no todo está perdido en el sistema de justicia. Si algo hemos aprendido es que la presión que ejerce el pueblo sirve para que a más de algún funcionario le tiemble las rodillas y piense dos veces antes de actuar. Porque si la población no defiende su democracia, ¿quién más lo hará?
Este sistema, que protege a personajes oscuros y criminaliza a quienes cuestionan a las autoridades, ha hecho que se pierda la confianza de la población. Ahora queda en los magistrados actuar de forma correcta. Todavía tienen la oportunidad de hacer un trabajo transparente y frenar la persecución de personas que solo desean una Guatemala próspera y justa.


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