La independencia del criollo: ¿Hay algo qué celebrar?
- 15 sept 2024
- 2 Min. de lectura
Por: Redacción Guate En Breve

Foto: Anderzen Juárez
El 15 de septiembre de 1821, el Reino de Guatemala se separó de la Corona Española como parte del proceso de “independencia” de las colonias hispanoamericanas. Tras esta separación, el poder continuó en manos de los criollos y otros representantes locales que habían estado bajo el dominio español con una línea constitucional a conveniencia de ellos mismos.
Con este breve contexto histórico como introducción, se tiene una retrospectiva ambigua de la manipulación que existía antes y después de «nuestra independencia» en el ámbito político.
A esto se le suma la falta de conocimiento y profundidad de análisis, lo que nos mantiene sumergidos en la indiferencia.
Hoy la mayoría de los guatemaltecos amanecimos con el ruido de los redoblantes y tambores de las bandas escolares. En las calles aún se pueden ver algunas antorchas que hasta ayer se aglomeraron en el Obelisco de la ciudad en una fiesta que en redes sociales la denominaron como “cívica”.
Esta tierra de la «eterna primavera», de «sol y montaña», como dijo el escritor José Rodríguez Cerna, es indiscutiblemente una Guatemala bella, a pesar de estar en un declive político y que, en más de 203 años desde la separación de España, los gobiernos no han sido capaces de crear condiciones óptimas y efectivas para combatir así la desigualdad y la inequidad.
En síntesis, la verdadera independencia radica en construir un país donde todos los ciudadanos tengan voz y oportunidades y las tragedias no sean el pan de cada día.
Es momento de transformar ese amor patrio en acción, cuestionando lo que hemos logrado y lo que aún nos falta como nación, ya que solo así podremos encontrar un motivo genuino por el cual celebrar: el camino hacia una Guatemala verdaderamente libre, igualitaria y justa.


Comentarios