El costo de la intimidación: Cobros injustificados y alianzas oscuras en el mercado La Terminal
- 3 nov 2024
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Actualizado: 3 nov 2024

Fotografía: Anderzen Juárez
La Terminal ubicada en la zona 4 de la Ciudad de Guatemala, quien tiene una gran relevancia en la economía del país, cada día más impresiona con su actividad constante y su aumento en la actividad económica por mayoreo del país. Pero a su vez encierra una realidad impactante para sus comerciantes, detrás de la apariencia de grandes cantidades de ventas cada día se ha encontrado un problema preocupante, la intimidación y extorsión que sufren los vendedores bajo el disfraz de cuotas diarias de seguridad siendo cuotas irracionales.
Inicios del Mercado la Terminal
A principios de los años cincuenta, La Terminal se construyó para convertirse en la central de buses más importante para Guatemala, conectando rutas desde el Occidente, Oriente y Sur. La Terminal se adjunta a la central de buses que hoy ocupa casi el kilómetro cuadrado y en el cual se mueven más de Q30 millones diarios según datos brindados por Gloria Sagastume, asistente administrativa del mercado La Terminal.
En este lugar cada pago se convierte en un riesgo para la subsistencia de los vendedores quienes se enfrentan cada día no solo a preocupaciones económicas, sino que también al temor constante por su seguridad dentro del área. A pesar de su relevancia como un centro de mayor actividad del país se convierte en un lugar donde la intimidación se vive a diario despojando a los vendedores de sus ingresos, tranquilidad y hasta de su dignidad.
Gestión administrativa y financiera opaca
En términos económicos el mercado alberga alrededor de 40 mil comerciantes entre grandes, medianos y pequeños, formales e informales en busca de una oportunidad para sostener a sus familias. A ciencia cierta no se ha podido medir su impacto en el crecimiento económico del país, por lo tanto, no hay reportes ni fiscalización ya que el Estado no tiene control para poder realizar dichos estudios socioeconómicos sobre el mercado La Terminal.
El comité encargado de la administración ha experimentado cambios al pasar de los años, mostrando evolución en su estructura y funcionamiento. Sin embargo, no han estado excluidos de controversias ni problemáticas y que estas mismas han suscitado acusaciones de irregularidades en su gestión.
Siendo la primera de ellas que, desde hace muchos años, el área administrativa no ha querido ceder la dirección, siendo así solo un roce de posiciones y nombramientos entre la misma junta al llegar al año indicado de su nombramiento, quedando entre ellos mismo la autoridad de toda la zona.
No solo se encargan de aspectos logísticos, sino que también de administrar grandes sumas de dinero, que los vendedores pagan diariamente tanto para el mantenimiento de las instalaciones como el derecho de permanecer ahí y no ser desalojados.
“En este mercado no se aplican leyes, normas de convivencia ni reglamentos mercantiles y tributarios”, aseveró la abogada Fabiola Marroquín. La abogada indica que los vendedores del mercado están organizados de una manera interna en la que es imposible llegar a obtener datos de parte de la administración, el comité administrativo o de los propios vendedores.
La junta directiva del comité de vendedores del mercado la Terminal, no solo mueve el dinero en mantenimientos a los distintos locales, sino a lo interno de la junta directiva, quienes según comerciantes e inquilinos dicha junta manejan miles de quetzales mensual en cobros de parqueo y en “seguridad”, con el argumento de proteger a los comerciantes, aunque nunca entregan cuentas de cómo se administran los fondos.
La pieza clave
Olga Argueta, quien ha sido identificada más conocida con el alias de “la cholojera” siendo una de las líderes del comité de vendedores, siendo ella quien amenaza a vendedores, a la prensa y toda autoridad que se presente a realizar algún tipo de investigación. Ha sido objeto de muchas críticas por parte de los comerciantes quienes la acusan de intimidar, amenazar a todo aquel que no trabaje bajo sus condiciones o brinde declaraciones de la crisis interna que están viviendo.
Según afirma Pedro Méndez, un inquilino del sector de carnicería que lleva catorce años con su negocio e indica que el año pasado Argueta y la junta directiva del mercado obligaron a cerrar negocios desde tempranas horas en apoyo a la candidata Sandra Torres en su mitin de campaña de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). “El lunes 27 de marzo del año pasado me obligaron a cerrar mi negocio de lo contrario la administración me iba a cerrar el negocio por una semana”, indicaba Méndez.
¿Dónde está el dinero?
El flujo diario es por más de 30 millones de quetzales, los cobros por seguridad estimados al mes en el mercado son de 4 millones de quetzales y están a cargo de un grupo denominado “Los Ángeles Justicieros”. Pero lo que es más preocupante es que la mayor parte de estos ingresos se desvía hacia los bolsillos de unos pocos.
El mercado La Terminal cuenta con alrededor de 250 espacios disponibles de parqueo en el cual ingresan más de 8 mil vehículos diarios, incluyendo transporte de carga y descarga y vehículos livianos. El parqueo tiene un costo de Q10 diarios y las motos un costo de Q5 por tiempo indefinido, lo que para la administración es un ingreso mensual aproximado de 2 millones 400 mil quetzales.
Al consultarle a la líder del comité de vendedores del mercado sobre los ingresos diarios del parqueo, Argueta indica únicamente la cantidad de parqueos disponibles y la cantidad de vehículos que reciben a diario y que más datos no proporcionará. “Ni la administración, ni el comité le darán esos datos es por seguridad de todos los vendedores y así lo ha establecido la junta directiva”, aseguró Argueta.
La ausencia de la rendición de cuentas, la escasa presencia del vicepresidente Renato Rojas plantea muchas dudas sobre la responsabilidad y eficiencia de quienes están a cargo de toda la administración.
Los miembros del comité se niegan a brindar cualquier tipo de información financiera, incluyendo libros diarios sobre los ingresos que reciben de las cuotas. Y a su vez se niegan a entregar comprobantes de pago a los vendedores que pagan cuota diaria, creando así una cortina de humo que oculta todas las acciones y decisiones que tomen.
Para mayor seguridad, ellos no establecen un horario ni un día fijo para hacerse presentes a realizar los cobros, indicando que evitan todo tipo de represalias de comerciantes que cada vez más se cansan de vivir bajo la intimidación.
Lejos de cumplir con su deber, los miembros del comité se encuentran más preocupados sobre los flujos de dinero que reciben a diario. A su vez se aliaron con el mercado El Guarda, utilizaron su influencia para poder evitar cualquier tipo de intento de exposición de sus prácticas poco éticas.
Su oficina son las calles
El área administrativa se encuentra en el segundo nivel, por el área de carnes, cerca de los servicios sanitarios, lo cual se ha detectado un patrón de cierre constante, lo que demuestra una vez más la negativa de brindar información al público.

Fotografía: Anderzen Juárez
Los miembros del comité han elegido dispersarse por todo el mercado, evitando así cualquier tipo de contacto directo y a su vez, tener más control sobre los comerciantes, en cualquier intento de brindar información a terceras personas, además siempre están acompañados de personal de seguridad, indicando que deben velar por su seguridad añadiendo que personas vestidas de civiles también velan por la seguridad de estos para tener mejor protección.
En relación con la documentación han señalado que las oficinas las tienen sin ningún tipo de evidencia que sea de utilidad para investigadores, aseguran que no poseen ningún documento físico por cuestiones de seguridad. Dejando en claro que no brindan ningún tipo de información a ningún solicitante, ya que consideran que el área administrativa es exclusiva para los miembros y que no está sujeta a ninguna investigación externa. Señaló la presidente del comité, Olga Argueta.
Esta postura refuerza la declaración que no están dispuestos a rendir cuentas ni a los mismos vendedores pues a ellos se les ha indicado que únicamente deben obedecer órdenes recibidas sin cuestionarlas, señalando que mientras permanezcan en el poder seguirán operando de la misma manera.
Este panorama muestra una situación preocupante donde todos los comerciantes diariamente se enfrentan a una combinación de extorsión e intimidación. La Terminal debería de ser un centro de actividad comercial próspera, pero en lugar de ello se ha convertido en un centro de corrupción y abuso de poder.
No solo se evidencia la opresión económica sino también la intimidación como una forma sistemática de robo. Al investigar este problema se hace evidente que la intimidación no es solo una estrategia táctica sino también una estrategia para vulnerar los derechos de quienes dependen económicamente de La Terminal para su sustento.
No se rigen a reglamentos establecidos por otras autoridades
José indica que su vecino un vendedor de mariscos al igual que él, estableció su negocio hace poco menos de un mes y que no hizo ningún trámite con la Municipalidad por ser amigo de un miembro de la administración. El Reglamento para el Arrendamiento de Locales y Funcionamiento de los Mercados del Área Metropolitana de la Ciudad de Guatemala, Acuerdo No. AA-052-83, establece que: “el interesado en la obtención de un local presentará ante la Alcaldía la solicitud respectiva, debiendo llenar el formulario que para tal efecto se le proporcionará en el Departamento de Mercados”, se lee en el Artículo 10 del Reglamento.
Existe una falta de transparencia dentro de administración ya que el comité del mercado La Terminal, regula sus propias normas dejando atrás los reglamentos que establece la Dirección de Mercados, en su función como reguladora de las obligaciones y condiciones que sugiere el reglamento en calidad de arrendatarios y el funcionamiento de los mercados en el área metropolitana.
Los Ángeles justicieros
Es un grupo de seguridad privada. Justifican su presencia indicando que están destinados a proteger a los comerciantes, pero en lugar de ello se ha convertido en una herramienta clave de intimidación y violencia.
La tarea principal de este grupo es ahuyentar a los delincuentes que lleguen al mercado, aunque también un vendedor que por su seguridad nos pidió mantenerse en el anonimato y que en este caso llamaremos José, señala que Los Ángeles Justicieros también cometen abusos en contra de los vendedores y los nombra “Los Sicarios del Mercado”.
La detención de uno de los miembros que fue acusado de asesinato y extorsión es solo una muestra de lo que viven a diario los comerciantes del lugar.
En abril de 2019 según registros de la Policía Nacional Civil, se capturó a Antolín Araus Ordoñez, de 36 años supuesto integrante de Los Ángeles Justicieros. A Ordoñez se le señala de haber ultimado a un hombre dentro del mercado en el que momentos antes de ser asesinado entregó un teléfono para extorsionar al comerciante. Hasta el momento la PNC no tiene registro de más capturas de vinculadas a este grupo denominado “Los Ángeles Justicieros”.
Un vendedor del sector de plásticos indicó que Rojas, cuando se le ha visto en el mercado, siempre porta un arma de fuego en la cintura al igual que los hombres que vigilan su seguridad y que siempre va acompañado de tres o más y que aseguran que son parte del grupo denominado “Los Ángeles Justicieros”.
El temor es evidente en cada uno de los vendedores, al no querer hablar al respecto del comité del mercado, pues aseguran que pronunciarse en contra de ellos no es conveniente ya que temen a perder sus negocios o inclusive les puede costar la vida a manos de los Ángeles Justicieros, por lo que algunos locatarios en esta investigación solicitaron mantenerse en el anonimato.
El mercado La Terminal no sólo es una cuestión económica para vendedores informales y pequeños comerciantes, sino también se juegan intereses políticos que no son de mucho beneficio para los locatarios. Los cobros injustificados por parte de un comité que afectan el bolsillo de los comerciantes son denunciados en silencio por temor a represalias y cada día las intimidaciones son más fuertes.
Relaciones políticas, más conflictos
Se ha encontrado un vínculo entre el vicepresidente del comité, Renato Rojas y el ex presidente del congreso Allan Rodríguez se encontró una red de relaciones políticas que desarrolló interrogantes sobre la imparcialidad de las gestiones en el mercado.

Fotografía: Anderzen Juárez
El expresidente del congreso se niega definitivamente a brindar declaraciones sobre las reuniones que tiene con el vicepresidente de la junta directiva Renato Marcelo Rojas. Rodríguez indicó que estas reuniones son estrictamente personales y que no tienen ningún vínculo con su posición en el gobierno.
Por otro lado, Rojas señalo que su vínculo es únicamente amistoso, y que no tiene ningún tipo de relación sobre los actos administrativos que el realiza, sin embargo, comerciantes señalan un punto de vista distinto señalando que ellos realizan negocios y convenios sobre decisiones en el área de La Terminal señalando que ahora su principal objetivo es incluir en sus negociaciones a Olga Argueta “La Cholojera”.
Hay un proceso de investigación archivado, en el que se señala que, en septiembre de 2021, se le quitó la vida a María Del Rosario Merino conocida como Doña Mila de 68 años, quien tenía pruebas de negaciones con Allan Rodríguez donde cada dirigente recibió Q.30,000.00 para atacar a manifestantes.
Doña Mila causó relevancia pues el ex presidente del congreso, Allan Rodríguez asistió supuestamente a su cumpleaños donde se negoció una manifestación en contra de los manifestantes que exigían la renuncia de Alejandro Giammattei y Consuelo Porras.
Cabe mencionar que la junta directiva del mercado La Terminal, también ha brindado su apoyo a políticos, como Sandra Torres y en 2019 estuvo a cargo de la organización de una marcha a favor del presidente Jimmy Morales, en la que respaldaron su decisión de expulsar a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Así mismo, según José señala que la actual junta siempre ha tenido cercanías con el expresidente al congreso, Allan Rodríguez.
“Nosotros hemos apoyado a los gobiernos porque si quitan a un presidente, lo que pasa es que la economía de un país se cae y nosotros vivimos del día a día. Nosotros estamos en contra de que venga gente que bloquee. No nos parecen este tipo de acciones”, justificaba Renato Rojas, vicepresidente de la junta directiva del mercado para un medio de comunicación el año pasado. La negativa a brindar informes sobre estas reuniones brinda indicios sobre posible favoritismo y acuerdos ocultos que a su vez podrían estar afectando la gestión en la terminal.
División entre La Terminal y Municipalidad de Guatemala, Una cortina de humo
La división entre la Terminal y la Municipalidad se encuentra cuestionada, por muchos años, han indicado que el mercado la Terminal no brinda informes a la municipalidad, por supuesta división.
Ahora se encuentra cuestionada dicha división por evidencias fotográficas del Vicepresidente Renato Rojas y el alcalde capitalino Ricardo Quiñonez que muestran colaboración entre ellos.
La conexión que se encuentra entre Quiñonez y Rojas es que este último fue instrumentalizado para asegurar poder político de Quiñonez a cambio de favores personales para Rojas.
Se ha indicado que el proceso político sobre las últimas elecciones en junio del año pasado, 2023 el alcalde capitalino, negocio con el vicepresidente Rojas que cada vendedor del mercado brindara el voto para él y así asegurar el poder capitalino durante 4 años más. Al no obedecer estas indicaciones vendedoras del área de granos señalaron que fueron amenazados con perder sus locales de trabajo y ya no podrían presentarse ni solicitar nuevos.
Para mantener el control y el silencio se están llevando a cabo técnicas de manipulación. Se está planificando el desarrollo de proyectos que aún no han llegado a una elección exacta, sin embargo, ya tienen distintas propuestas que actualmente se encuentran estudiando. Estos son destinados a comprar el silencio de cada uno de los vendedores descontentos.
Esta situación socava las posibilidades de rendición de cuentas y pone en peligro los derechos de aquellos que busquen justicia y verdad. Se debe mencionar que esta información fue proporcionada por uno de los asesores del alcalde capitalino quien solicitó permanecer en el anonimato por temor a represalias. “He sido testigo de amenazas de los ángeles justicieros hacia aquellos que deciden brindar declaraciones, temo perder mi trabajo si descubren mi apoyo a revelar la verdad oculta que por años ha sido buscada” señaló el asesor.
Amenazados y perseguidos
La falta de transparencia de la administración, los actos de corrupción política y las amenazas con silenciar a quienes se atrevan a hablar, son señales muy claras de un sistema de corrupción bien estructurado.
Los vendedores se encuentran atrapados en un ciclo de miedo donde el denunciar los abusos que sufren podría significar el quedarse sin su medio de trabajo o acabar con sus vidas y poner en riesgo la de sus familiares.
Pero lo más preocupante es la respuesta violenta a aquellos que quieran realizar investigaciones, o que busquen adentrarse más en la problemática y exponer la corrupción. Periodistas, prensa, estudiantes de economía o cualquier otro tipo de autoridad que intente investigar y hacer públicas sus prácticas, son perseguidos, señalados y amenazados, por el comité y declarados No gratos para el Mercado, indicándoles que se retiren como una advertencia, señalándoles que solo una vez advierten y luego toman acciones más estrictas.
Los periodistas que intentan investigar son perseguidos, fotografiados y controlados. Son advertidos que no pueden regresar a la terminal bajo amenaza de represalias, este comportamiento de intimidación es un intento más de silenciar a cualquiera que intente desafiar el reinado de corrupción en el que se encuentran.
El temor es evidente en cada uno de los vendedores, al no querer hablar al respecto del comité del mercado, pues aseguran que pronunciarse en contra de ellos no es conveniente ya que temen a perder sus negocios o inclusive les puede costar la vida a manos de los Ángeles Justicieros, por lo que algunos locatarios en esta investigación solicitaron mantenerse en el anonimato.
El mercado La Terminal no sólo es una cuestión económica para vendedores informales y pequeños comerciantes, sino también se juegan intereses políticos que no son de mucho beneficio para los locatarios. Los cobros injustificados por parte de un comité que afectan el bolsillo de los comerciantes son denunciados en silencio por temor a represalias y cada día las intimidaciones son más fuertes.



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